martes, 28 de octubre de 2008

“RIDÍCULOS”

Diseño: Leonardo Navarro Reyes

Yo lo confieso ante todos, soy un joven que en el algunos momentos le escribe a las damas cartas de amor, mi amor, que salen de los más profundos rincones y escondidos momentos de inspiración de mi vida, tengo claro que todo lo que escribo y sobre todo aquellas cartas son en el fondo, ridículas, pero de las personas que me están leyendo quien podría decir que aquellas cartas no son ridículas, las cartas de amor, cuando hay amor, son siempre ridículas.

Cuando dos personas exploran un sentimiento mutuo lleno de emoción, alegría y pasión, sencillamente se diría que hay amor, porque los que se aman, si en verdad se aman, dicen y escriben cosas ridículas, un sentimiento lleno de emociones, de todos el más grande, porque el amor, el amor verdadero, te hace pensar en forma ridícula y te convierte finalmente en una persona ridícula. Al encontrarnos en una situación donde hay amor, es inevitable, el babear, el que la voz nos tiemble, el sentir huracanes en el estomago, no es para nada extraño, es un simple comportamiento que provoca este sentimiento, pero quién alguna vez no ha sido ridículo? quién no ha dicho te amo, te adoro, mi cielo, mi sol y ha suplicado hasta el ridículo. Plebeyo, o señor, sabio o bruto, en cuestiones de amor son todos ridículos, acá no existe distinción alguna, naturalmente todos somos iguales, sólo los que nunca han amado, los que nunca han creído se han salvado de gestos ridículos, pero solo los que por miedo al ridículo dicen que el amor es algo ridículo y viven así en su mundo ridículo.

En su gran mayoría hombres y mujeres, pero que pena decirlo sobre todo hombres, todos juntos, sin ningún amor, atrapados en objetos y proyectos ridículos, hablando de sus triunfos ridículos haciendo discursos ridículos, comportándose de un modo ridículo, vanagloriándose de su machismo ridículo ridiculizando el amor con argumentos ridículos, tengo cinco mujeres y una novia, tengo un novio pero se la juego con este, esta semana estuve con cinco, y demás comentarios de la cotidianidad se presentan a cada segundo, a cada instante y en cualquier parte del mundo, yo diría que con una me bastaría, pero seria falso, existen demasiadas mujeres, aunque dejo claro que si una me cautiva el resto se omite y a ella me dedicaría, pero es incierto encontrar alguien así, es difícil, cuando la encuentras quizás no te acepte, paso siguiente ser ridículo.

Pero el amor es sabio no es tonto, nunca anida en pensamientos ridículos, vuela por sobre sus ideales ridículos y se posa únicamente en corazones ridículos como el tuyo y el mío, que no se cansan nunca de hacer el ridículo, hoy declaro haber hecho el ridículo ante ustedes, no me arrepiento un segundo, pues todos mal que bien somos ridículos, aprende esta palabra que tanto repetí hoy, éxitos mis lectores ridículos.

Las Cartas de Amor “Gian Franco Pagliaro”
Leonardo Navarro Reyes
27 oct. 08

Un clic a la melodía que me acompaño durante mi texto:

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