Dos días con contrastes distintos, comenzare por un viernes, con tejidos sociales caninos, a mí alrededor el parque del can o perro, muchos animalitos disfrazados, diablas, angelitos, perros, vagabundos, perras, y de más, todos en pro de un circulo social, preparados para el festejo del Halloween, al frente un sitio con matices coloridos, mujeres hermosas por ahí vestidas de rojo, y si aquellas damas se agachan se los cojo, eso si el autoestima. Seis mil pesos la entrada, yo, sin disfraz, otros con mucha creatividad con disfraces despampanantes, algunos quizás estaban enmascarados pero no se dan cuenta que siempre están así, entramos directo al segundo piso, de fondo musical nos recibe el típico Tropic-pop, algunos comienzan a danzar, otros proceden a mirar la billetera y dicen bueno esto puede que afecte mi economía, pero que “carajos”, paramos un mesero y preguntamos cuanto vale la botella, setenta dice el “mansito”, yo le digo la botella no la garrafa, nos reímos y que traigan una que esto comienza, por ahí un par de nenitas comienzan a gritar, la foto marica, y bienvenido sea el flash, fotos por aquí por allá por aquí por allá, sacando la lengua, con la típica cara de malo, en fin miles de poses, machos cabrios al asecho de diablitas, todos alistan su verborrea, para así cortejar a las “quisque damitas”, buscando así su objetivo primordial, el de “entucar”, yo comienzo mi ronda de bailes hasta que me duelan las piernas, afortunadamente ninguna se niega a bailar conmigo, bueno al menos ese día, pues si lo han hecho, y les digo señoritas eso da una puta piedra cuando te dicen que no quieren bailar, pero bueno ese no es el tema, el todo es que se hizo rendir esa botella al máximo, la pagamos entre cuatro y al final solo “entucaron” los que llevaban sus novias, los otros con el pecho en el aire dijeron, “no es que venia más suave”, patrañas se quedaron con las ganas, “perros” digo yo, bueno aunque quizás las ganas mias no se ausentaron, pero para ese día no quería nada, entonces ni modo, fin de la noche y cada quien pa su casita.Unos días después llega el contraste de Domingo, amanecer lunes festivo, nada que hacer, de un momento a otro al celular entra una llamada, era el duende, parcerito ya lo recojo dice, al “soco” me visto y minutos después me recogen, miro y veo dos carros al frente, aunque serian los “batimovil”, ingreso a uno y el panorama es bastante alentador, un duende, un elfo y una paloma, subo al “batimovil”, luego llegamos a un sitio por ahí cerca, bajo yo y del otro “batimovil” salen murciélagos volando, de varias razas y hasta uno veterano, llegamos al sitio nos sentamos y le piden a aquellos murciélagos la cedula ellos responden: “no la traje llave algún problema”, culo de aleteada, yo me escabullí no fuese y me sacara el cortaúñas oxidado que si no me mata el “chuzon” me mata el oxido, luego de no poder conciliar con el mesero nos vamos para una supuesta “zona franca”, al instante todos ya éramos murciélagos, entramos y en aquella cueva no existía el aire acondicionado, una vaca disecada con enormes cachos nos daba la bienvenida, el duende se disculpa con la paloma, pero ni modo toca bailar y beber, pues barato si era, aunque ese día no gaste nada, no tenia plata, de repente un bufón flow decide comenzar el jugueteo con un murcielaguito, cámaras de duendes comienzan a disparar, la maldad nos corre y el momento jamás se olvidara, uyssss pero es que ese sitio si estaba un poco “maluquito” diría yo, la compañía pa que pero si eran mujercitas murcielaguitos, aunque al fin al cabo mujeres, Ey pero si fue un contraste bastante indígena, yo me sentí en Halloween sin disfraz, hasta olía mal y no era ambientación, los baños eran de película, en fin en los dos días se paso bueno, me reí como ninguno y critique como cualquiera, para completar el “batimovil” se daño toco empujar, de haber sabido eso hubiese cogido un murcielaguito y me hubiese ido volando, la diferencia de cada rumba es que era rumbas con contrastes sociales, una muy play y la otra áspera, en las dos me sentí bien, pero se denoto el cambio, Murciélagos y Caninos, unos te chupa la sangre y los otros te ladran.
Leonardo Navarro Reyes
4 Nov. 2008
4 Nov. 2008
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